Escuchar disp-dest-guitarra

Published on mayo 15th, 2015 | by José Luis Navarrete

0

Relacion musical

Tweet about this on TwitterShare on TumblrShare on FacebookPin on PinterestShare on Google+Email this to someone

Tengo un espacio para hablar de música, algo que siempre quise. Confieso que tengo un poco de horror vacui (ver wikipedia).

En fin …

Bueno, soy guitarrista aficionado y me gusta mucho la música. Me gusta usar la música y a veces servirla.

Creo que cualquier persona que se autodefina como musicómano, debe tener una relación completa con la música.

Los siguientes ejemplos, serían relaciones incompletas, musicalmente hablando:

  • “el finde, fui con la Maca al club de jazz. Igual bieeen”
  • “me encanta escuchar a Juan Luis X porque me dan como ganas de bailar”
  • “yo escucho a Ludwig Van X porque es como elegante”

Lo mismo para muchos rockeros. Se sienten potentes cuando un solo de guitarra ataca. Muy emocionales ellos … pero ya explicaré por qué creo que no llegan tan lejos.

Creo que uno puede establecer una relación con un tema a muchos niveles. Por ejemplo, cuando escucho un contrapunto (dos melodías independientes, pero tocadas al mismo tiempo) de Bach o de Tribal Tech, puedo sentir la relación que tienen esas dos líneas melódicas. A veces se pelean, a veces se influencian, y eso después le va dando carácter al tema. Lo interesante es que después uno puede imaginar preguntas tipo: ¿cómo habría sido si las dos melodías hubiesen chocado, tal como chocan dos autos?, o bien “esa guitarra eléctrica toca el mismo riff que el bajo, pero los dos instrumentos se acoplan tanto, que me recuerdan una relación media psicótica que alguna vez tuve con X”.

Es decir, la relación con la música puede sobrepasar lo emocional y llegar a lo racional y después, incluso, influenciar nuestras creencias … parecido a lo que logra el cine.

El amable lector no estará pensando que quiero educar hacia “la verdadera música” (hay algo de Opus Dei en eso último que puse). Lo que pasa es que hace tiempo que me viene dando vueltas en la cabeza una duda:

¿La relación con la música fué siempre como lo es hoy?.

Hoy escuchamos música para distraernos, para pretender que no estamos en mitad de 100 autos que no avanzan nada, para que la casa no esté tan callada, para que el trote sea mas ameno, etc. ¿La gente antigua también usaba la música para distraerse?.

Paso a especular:
Cuando no existía la radio o los vinilos, la única posibilidad era ir a una sala a escuchar a los músicos. Me lo imagino como un evento de planificación previa. Debe haber sido como cuando mi familia planificaba ir al cine el día sábado, por allá por los 80’s.

Si “otrora” (ridícula la palabrita esa) debía planificarse la ida al concierto, seguramente el cuerpo y sus sentidos se preparaban para someterse a varios minutos de lo que fuera. O sea, a comprometerse con la música, no a “acompañarse” de esta.

Y es que es válido pensar que hoy la música que escuchamos está tan a mano, que ni pescamos. Es como la relación de Bart Simpson con Milhouse: “si no me entretiene, pa la casa nomás”.

Por otro lado, me imagino lo difícil que debe ser hacer música pop. El cliente de la música pop, debe ser de tipo mmm … cómo decirlo sin agredir a nadie … un pelín cómodo. No está dispuesto a escuchar un acorde muy disonante, una melodía que no pueda cantar, un ritmo que no pueda llevar, incluso una letra muy enredada o con sesgo político, etc. Entonces, ¿cómo sensibilizas a esta persona, que es un especie de sordo que escucha lo que le conviene?.

La música pop es como el pariente rico, envidiado y superficial dentro de los géneros musicales. Y además es el género que me ayuda a ejemplificar lo que quiero comunicar.

La música pop es el pariente que más lucas gana, pero el más infértil. Es el género que menos deja, porque Rihanna mucho venderá, pero la mayoría de los músicos asumirá que su música per se no tiene mucho que aportarles.

Retomando la teoría de la gente antigua y sus idas a conciertos, puede ser que la relación de los oyentes con la música siempre haya sido como lo es hoy, media cómoda. Podría aceptarlo, pero luego se me viene a la mente la idea de que las cosas con el tiempo cambian, se adaptan, mueren, nacen etc. Más encima los ojos que tengo tienen el sesgo del consumismo. No estoy diciendo que yo sea un consumista, me refiero a que llevo 40 años (esa es mi edad) usando definiciones que el sistema consumista me ha entregado y cuando pienso en otras épocas, es muy probable que me esté proyectando nomás.

Hace algunos años tuve la oportunidad de cursar un master afuera. Como me gusta mucho la música y tengo recuerdos vinculados a tal o cual canción, pensé: ¿cuál será la música de este viaje al extranjero? y opté por provocar conscientemente el fenómeno del recuerdo musical. Es decir, seleccioné conscientemente el artista que más adelante, si mis cálculos no me fallaban, me provocaría nostalgia de aquel viaje.

Escogí un conjunto que espero que alguien le de más de una vuelta: se llama Tribal Tech; el trabajo: “Primal tracks”:

Tribal-Tech-Primal-Tracks

Como decía, escogí conscientemente a este conjunto de jazz-rock, y cada vez que me dirigía a cursar mis estudios, lo hacía escuchando la grabación que sugerí recién.

Bueno, esta grabación tiene sus buenos años, lo que pasa es que más que recomendar música, hoy quisiera recomendar el uso de la música. Un tema asociado a algún recuerdo puede ayudar a reactivar una sensación, una imagen olvidada e incluso un aroma olvidado.

Tweet about this on TwitterShare on TumblrShare on FacebookPin on PinterestShare on Google+Email this to someone


About the Author



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Back to Top ↑