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Published on mayo 29th, 2015 | by Enrique Sepúlveda

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La obsolesencia de las App y Google Now

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En el reciente evento de Google en San Francisco, entre el proyecto de realidad virtual, nuevas formas de hacer las cosas y todo eso, un amigo me hizo ver que tal vez lo más revolucionario estaba en algo llamado Google Now.

Básicamente la idea es generar un sistema en el que una plataforma sabe exactamente cuál es toda la información que puedes necesitar saber en determinado momento y lugar, y además sabe cuándo puedes necesitarla.

Google Now cuenta con un sistema de conocimiento contextual, donde almacena lugares y toda la información que puedes necesitar en esos lugares a distintas horas del día (actualmente tienen 100 millones de lugares).

Pero además de conocer lugares, permite hacer uso de servicios contenidos en otras aplicaciones, como escuchar música en Pandora.

En la charla donde se presentó este nuevo servicio, se mostraba por ejemplo alguien enviando un mensaje de texto sobre tu ropa en la lavandería. Al usar la aplicación, podías obtener información sobre dicha lavandería (ubicación, sitio web, etc) pero también la opción de generar un recordatorio para ir a retirar la ropa.

En otro ejemplo, en un e-mail sobre la película Tomorrowland, era posible obtener información sobre el filme y eventualmente comprar una entrada en el cine más cercano.

Pero eso no es todo. Lo relevante de esto es que estás viendo tu SMS y sin salir de la aplicación, puedes ver la ubicación del lugar y agendar tu recordatorio. Si estás en tu aplicación de correo, igual puedes acceder a información sobre la película.

Es decir, con un tap en la pantalla, sin salir de la aplicación donde te encuentras, accedes a servicios, información y opciones adicionales. Lo que hace es que cada vez que lo usas, genera una búsqueda con las palabras clave que hay en pantalla (tu sms, mensaje, página web, email, etc).

Acá un video que resume su funcionamiento.

Lo bueno, es la facilidad de acceso a información y servicios por parte de el usuario final (algo que irá aumentando a medida que Google indexe nuevas aplicaciones). El problema es para los desarrolladores, que pueden dejar de percibir ingresos ya que la gente no necesitará entrar, ver o descargar el app. Y al desincentivar a los desarrolladores, puede bajar el número y calidad de aplicaciones en desarrollo.

Y como en el fondo, toda esta información está siendo trasladada a un entorno Web, lo que hace google es devolver a la gente de las apps, a la web.

Alguien mencionaba que las aplicaciones estaban condenadas a morir, al igual que ocurrió en los computadores (en teoría el modelo es muy parecido si es que no igual). El hecho es que para muchos ya es incómodo estar constantemente actualizando aplicaciones, que vía notificación esclavizan al dueño del teléfono, obligándolo a hacer una nueva descarga o a ver una pieza de publicidad (en el caso de las aplicaciones gratuitas). Y si sumamos, con la aplicación del cine, del comentarista de películas, del servicio de estacionamientos, del juego, del calendario, son tantas y tan atomizadas que terminan por abrumar a cualquiera.

Personalmente creo que una aplicación debiera existir únicamente para aquellas acciones que alguien realiza frecuentemente, o quiere mantener en un nicho por su importancia. Por ejemplo Whatsapp o el correo.

Pero para aquellas cosas que tienen relación con la información (aplicaciones de agencias de noticias, periódicos o revistas) lo natural es verlas en sitios web, cuando yo quiero y si es que quiero.

¿Cuál fue la última aplicación que bajaste y cuántas veces la has usado desde entonces?

 

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About the Author

Enrique Sepúlveda

Periodista consultor especializado en contenidos digitales, arquitectura de información, experiencia de usuario y usabilidad web. A veces diseñador, a veces redactor, a veces analista de estadísticas. Fanático de Japón.



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